miércoles, 8 de julio de 2009

Exalándote..



Apretaste tus labios contra los míos con tanta fuerza que creí que me habías hecho sangre, pero conseguiste lo que buscabas: encender mis ganas de ti todavía más.

A la vez que yo suspiraba por aquello me agarrabas del costado y tirabas con fuerza hacia ti, haciendo crujir la costura de mi camiseta.

En ese momento creí volverme loca, y te agarré el rostro con ambas manos para besarte. Lo que pasó después es un recuerdo borroso y agradable, un conjunto de sensaciones que deberían estar prohibidas por ese dios que se supone que existe...

3 comentarios:

Saray dijo...

Dios, es que el amor vuelve loca a cualquiera!

que sepas que me encantan tus escritos, eres una gran inspiradora. MENCANTAS:)

UN BESSO

àngela dijo...

:)...

Mencanta

Fatima dijo...

INTENSO!