domingo, 1 de marzo de 2009

Tócala otra vez..

Una nota tras otras, y poco a poco, iban sonando. Tus dedos acariciaban o golpeaban las teclas, según el pentagrama te pedía, o eso creo.

Me quedé boquiabierta cuando tocabas con ambas manos ese prodigioso instrumento y me mirabas, fijando tus ojos en los míos, y viendo como me emocionaba.

El sábado no supe expresarte lo que me hiciste sentir, menos voy a poder ahora, pero siempre te estaré agradecida por hacerme tan feliz. Ha sido, sin dudarlo el mejor regalo de cumpleaños que me han hecho nunca.

Supongo que eso será porque viene de ti...

Si vuelve a tocarme el piano, ¡me da algo!

3 comentarios:

abre los ojos dijo...

¡Qué regalo tan original!
Estoy segura que aunque no se lo hayas podido decir lo uqe sentiste
te lo leyó en los ojos.

Ana-Banana dijo...

Primera vez que paso por aquí... y, he de decirte que por aquí me quedo! xD Me ha encantado tu blog =)

Un beso enoorme!
Ah, por cierto, envidio tu regalo... a mi me hicieron algo parecido con una guitarra... pero donde esté un piano...

Nomitso dijo...

:) me encantan los pianos...me encantan de verdad.
que suerte tuviste, yo tengo que conformarme conla banda sonora de amelie... jeje ^^